Nuestra actividad de team building ¡con más ritmo!
Batucada Team building
La percusión nos demuestra que, si tocamos a un mismo pulso, nos estamos escuchando y es una de las maneras más antiguas de trabajar en equipo. Basándonos en este concepto, con esta actividad de team building que tiene como base la percusión al ritmo de la batucada, y en la que los participantes realizan actividades orientadas a reforzar el trabajo en equipo y la sensación de pertenencia, ¡con resultados asombrosos!.
Actividad con mucho ritmo
Sin necesidad de ningún tipo de conocimiento musical previo de los participantes, nuestros percusionistas y facilitadores guiarán a los equipos a lo largo del proceso de creación de un grupo de percusión. Un speaker es el encargado de dirigir este team building y orientar la actividad hacia la toma de conciencia del grupo desde el sentimiento de cohesión y las características propias intrínsecas a todos los equipos: ya sea un equipo de futbol; el departamento de I+D o una orquesta: ya que en todos los casos la sinergia del trabajo conjunto nos confirmará, que la suma de las partes por separado siempre será menor que la fuerza que conseguimos cuando hacemos algo juntos, al mismo pulso.
Esta divertida actividad de team building ofrece a sus participantes la posibilidad de tomar conciencia del pulso interno que todos los grupos tienen en su funcionamiento como equipo. Para facilitar esta forma de entender el ritmo del equipo, utilizamos la percusión como expresión básica de este ritmo, que nos permite experimentar la fuerza del grupo funcionando unido, sentirlo y bailarlo. La pregunta es ¿trabajaremos sin conciencia colectiva y haremos ruido o conseguiremos trabajar juntos y hacer música?
Desde Kaizen coaching y team building os animamos a que viváis con nosotros esta inolvidable experiencia, a que sintáis el poderío de nuestros tambores y el goce de experimentar el ritmo junto a vuestros compañeros, ¡no os dejará indiferentes!
“Impresionante. Hoy me he dado cuenta de que somos un verdadero equipo, al comprobar como éramos capaces de sentirnos unos a otros y de acompasar el ritmo. Ha sido brutal”