La clave para el compromiso

Motivación laboral, un tema que vuelve a estar de actualidad. Leíamos hace muy poco en la prensa digital cómo sólo un 13% de los trabajadores de todo el mundo confiesa sentirse motivado en su puesto de trabajo. ¡Un 13% en todo el mundo! Con estos datos, no es raro que  veamos cómo la prensa y los medios de comunicación nos bombardeen cada vez más con temas relacionados con el la ansiedad y el estrés laboral, la dificultad de conciliar trabajo y familia (con el estrés y el malestar que ello causa en el trabajador), lo complicado de crear un equipo eficaz, unido y comprometido con la empresa… Al final, todo ello repercute claramente en un nivel de productividad cada vez más bajo.

Éstos son los datos que se extraen de un reciente estudio de la consultora americana Gallup, que asegura que sólo unos 180 millones de personas en todo el mundo (lo que equivale a un 13% de los trabajadores mundiales) se sienten motivados laboralmente y comprometidos con su empresa. Un 63% de los trabajadores a nivel mundial asegura, por el contrario, no sentirse nada motivado ni comprometido con su compañía, mientras que el 24% restante se declara abiertamente desconectado de su empresa, aunque activo laboralmente, y dice sentirse poco o nada motivado. Una desmotivación que es totalmente inevitable que termine extendiéndose y afectando a otros trabajadores del equipo…

Por su parte, en España los datos no se alejan mucho de los generales, aunque sí parecen ser un poquito superiores a la media mundial: un 62% de los trabajadores declara no sentirse comprometido con su empresa actual y un 20% estaría activamente desconectado. Lo que nos deja un 18% de trabajadores españoles comprometidos con su empresa y con su trabajo. Pero, ¿cómo trabajar entonces la motivación laboral de los equipos para conseguir una mayor implicación que lleve también a una mayor productividad?

¿Alcanzar esa motivación laboral es sólo tarea de la empresa?

Es lógico pensar que la empresa ha de ser la encargada de motivar a sus trabajadores, de hacer posible esa felicidad en el trabajo de la que tanto se habla últimamente. Es cierto (y nosotros como empresa especializada en eventos y técnicas de motivación laboral y team building para empresas damos fe de ello) que cada vez son más las compañías que se interesan e incluyen en su día a día actividades, dinámicas, métodos de motivación laboral, de trabajo en equipo, de incentivos, espacios de ocio en la empresa… con el fin de poder crear ese otro ambiente de trabajo, más flexible, amable, cordial y a su vez más productivo y eficaz.

Pero no todo el trabajo recae en la empresa. Como trabajadores, también debemos entender que nuestra actitud hacia estas nuevas técnicas y dinámicas va a ser fundamental, así como el auto-trabajo y el auto-esfuerzo por conseguir ser un trabajador feliz, apasionado por nuestro trabajo. Se trata de cambiar el enfoque, de volver a recuperar esa ilusión y ganas del principio, algo que, con el tiempo, se va apagando y dejando paso al desánimo y el hastío.

¿Y cómo hacer todo esto? Los expertos recomiendan algunos consejos, que se pueden resumir en los siguientes:

  • Crear pequeños retos. Si no te planteas tu día a día como un sacrificio, sino como un reto que alcanzar, el enfoque será totalmente diferente (y mucho más estimulante y divertido).
  • ¡Vigila tus horas de sueño! Se ha demostrado que dormir poco influye sin duda en el estado de ánimo y en la vitalidad que necesitas para hacer frente al día. Duerme al menos 6 horas. Descansado todo se ve de forma más positiva…
  • No olvides las pausas. Trabajar 8 o más horas sin salir de tu despacho u oficina, sin hacer un parón, sin salir a dar un paseo y oxigenarte es lo peor que puedes hacer. Es necesario desconectar, aunque sólo sean unos minutos. ¡Aprovecha bien la pausa de la comida y aliméntate bien! Sólo con un café no se puede pensar con claridad ni pretender ser brillante. Recuerda que tu cuerpo y tu cerebro necesitan energía para funcionar correctamente.
  • Un clima lo más cordial posible. Intenta “re-conectar” con tus compañeros de trabajo, tus jefes… Se atento, amable, no olvides sonreír, interésate por su vida personal, por los problemas o dudas laborales que puedan tener… Es el ambiente en el que pasas la mayor parte del día, intenta que sea lo más positivo posible. Les beneficiarás a ellos, te estarás beneficiando a ti ;)

En definitiva, ser o no un trabajador feliz, es una responsabilidad compartida por empresa y trabajador. ¿Estás dispuesto a hacer tu parte para tratar de vivir tu empleo de una forma más feliz y con más motivación?